Archivo | marzo, 2015

“…de un joven jugador en varios puestos de la cancha”

25 Mar

Ruben con ninos de la bo san joseRuben con niños de la barriada san joseRuben logo de RE GENERACIONRuben con los ninos limpiabotas-1

“El mundo que denomino <<líquido>> porque, como todos los líquidos, no se mantiene inmóvil ni conserva mucho tiempo su forma. En este mundo nuestro, todo o casi todo cambia constantemente: las modas que seguimos y los objetos de nuestra atención…”. (10)

“[…] El sentido comunitario es menor en las “urbanizaciones” de acceso restringido.” (182)
-Zygmunt Bauman
-44 cartas desde el mundo líquido
(Paidós, Traducción de Judit G. Barcina, 2011)

En este “mundo líquido”, en el cual de acuerdo a Zygmunt Bauman vivimos, habita, se mueve, y existe, un joven de 25 años que rebasa toda cosificación y se camufla en las propias categorías que le asignan para así despertar del espejismo que a veces ocasiona el ser y lograr presentarse ante el otro como un ente que rebasa el género y quien encubre mientras más se revela. Es un joven Moroveño que nació un 1 de diciembre de 1989, hijo de madre soltera quien lo ha acompañado hasta ahora en su proceso de educación y de inserción, no ya en una sociedad ni chiquilla ni mediana, sino en un cosmos global.
Se llama Rubén Rolando Solla Rosario. Y es consciente de lo que plantea Bauman en la primera de sus 44 cartas arriba mencionadas, pues conoce que: “En síntesis: este mundo, nuestro mundo moderno líquido, no cesa de sorprendernos…” (Bauman 9), sorprendiéndose a veces él mismo con sus cambios de piel. Y Rubén, a su vez, conteste con esta liquidez del mundo, tampoco cesa de sorprendernos en cada nueva etapa y paso de su continua formación como ser humano integral: pilla y atrapa cada vez que alguien pretende encasillarlo en una o varias categorías, se asalamandra, volviéndose invulnerable al fuego, -a veces salvaje-, de la palabra que cosifica. Así quiere su formación que él mismo dirige de la mano y guía de unos pocos guerreros de vida bona fide, entre los que se encuentran la artista Dhara Rivera, con quien colaboró en varios de sus transformadores proyectos de arte / vida (Cosiendo Agua y Río Respiro), y Vanessa Hernández García, con quien ha colaborado en la performance; así va construyendo su paso por el Planeta: poco a poco y paso a paso, bien sea en: la República-Dominicana / Haití con un proyecto comunitario De aquí p’ayá, -que coordina su amiga Zuania Minier-; en la cabina / iglú-inipi- / sauna de detoxificación física/espiritual, -que casi siempre es una deshabituación; desde las aulas de algunos centros en las barriadas de nuestro país; como líder comunitario trabajando con niños y envejecientes; en un cuarto atendiendo y acompañando a una parturienta amiga y recibiendo con gozo la criatura nacida; en el fondo del océano buceando su vida y abriéndose a su entorno con el cual comulga; dibujando en equipo el cuerpo humano con sus alumnos pequeñines (3-5 años) y no tan pequeñines (9-10 años) de la Liga de Arte, y así siguen uniéndose las experiencias de vida, estudio, y aprendizaje de este joven de las montañas d’aquí, cuya formación oficial incluye al extinto Colegio de Párvulos y a la Escuela de Artes Plásticas de Puerto Rico de donde se gradúa el año pasado en Escultura y un menor en Imagen y Movimiento y donde estudió del 2008 al 2014.
¿Por qué escoger a Rubén como copartícipe de esta entrevista realizada antier (lunes 23 de marzo de 2015) en el local de la Librería del ICP donde con gracia, diligencia y esmero trabaja atendiendo al público y organizando las presentaciones de libro y conversatorios que allí se realizan casi semanalmente: un espacio hermoso listo para que más puertorriqueños y turistas descubran en su caminar por los adoquines.
Rubén fue invitado a participar en un seminario de capacitación política a líderes comunitarios de varios lugares del Planeta, a celebrarse en estos días en Brasil; la escuela Fernando Fernández, sede, tiene “alianzas con el Movimiento de Trabajadores sin Tierra, la organización más grande de los campesinos de Brasil que existe para fiscalizar y defender sus derechos. Hay 5 millones inscritos.” El seminario (teoría y práctica) es de cinco semanas, y consiste en “genuina capacitación política para formadores comunitarios; es un trabajo de ‘activismo político’, que incluye desarrollo de propuestas, construcción de plataformas de trabajo de base comunitaria”, y recuerda que “aquí hay jóvenes que están retomando el campo, retornando a la tierra debido a las crisis alimentarias, climatológicas”, haciendo énfasis en la necesidad del seminario en relación con la situación que en estos momentos vive el Planeta de conocimiento de todos. Le agradece, entre otras personas, a Hilda Guerrero, lٕíder comunitaria de la Asamblea de Pueblos del Caribe esta oportunidad de asistir al seminario, con quien colaboró y colabora en el proyecto Comuna Caribe.
Previo a recibir esta invitación, de gran peso entre los líderes comunitarios, la Hoja de servicios de Rubén a su comunidad: Puerto Rico, -país al cual ha extendido a República Dominicana y Haití-, incluye: su primera oportunidad en trabajo comunitario en Crearte que se la ofreció Rafael Báez, trabajando como facilitador creativo en la barriada san José (2012-2014). “Es un precedente”, recalca Rubén, al hablar de esta experiencia de trabajo comunitario a la cual se suman: su trabajo en la Alianza Psico-Social en diferentes residenciales, ofreciendo talleres de arte terapia (2012-2013); trabajo en la escuela Nemesio Canales, como maestro de arte, sicólogo, consejero (2014); trabajando en la Égida del Maestro (2014) ofreciendo talleres a los envejecientes, y trabajando con arte terapia, y su última experiencia de trabajo comunitario fue la que realizó en la República Dominicana y Haití con el proyecto D’aquí p’ayá que coordina su amiga, y estudiante de la Escuela de Artes Plásticas, Zuania Minier. A estos trabajos se unen el trabajo voluntario ofreciendo talleres en una escuela Montessori; su trabajo en Nuestra Escuelita en Trujillo Alto ofreciendo Fundamentos del Arte, y el trabajo actual , relacionado con arte, es en la Liga de Arte, ofreciendo clases de Introducción al Arte (Dibujo y Pintura) a niños de 3-5 años, arte pre-escolar. Ha logrado trabajar en dos entornos sociales que lo asisten en afinar sus cursos en uno y otro entorno: barriada san José y Liga de Arte, y a ver la diferencia entre los dos grupos de alumnos en cuanto a la participación y compromiso de sus progenitores. Al dibujar el cuerpo humano en cada uno de estos entornos, las diferencias son notables en términos de “ mutilaciones, amputaciones, signos claros de violencia’, apunta Rubén, con pesar, y validando con esta realidad el compromiso de continuar su tarea de trabajo comunitario. “ El trabajo en las comunidades es necesario y es importante que se atienda, hay que salvaguardar la integridad infantil”, señala.
Al hablar de su formación artística se remonta al Colegio de Párvulos y recuerda a las Hijas de la Caridad, las monjas que hacían una gestoría cultural, especialmente Sor Vivian. “La elemental fue mi eje cultural, en arte, teatro y coro infantil”, y agrega que en el Colegio de Párvulos (desde 1995 hasta el 2000) “había un espacio creativo y contacto cultural.” Vivía en Morovis con su madre, quien trabajaba en la Defensa Civil (ubicado en ese entonces en el Fuerte san Cristóbal), y la madre traía a Rubén todos los días al Colegio de Párvulos y lo recogía por las tardes, experiencia que recuerda con gratitud y alegría, luego regresaban a casa: en Morovis.
Rubén fue el egresado orador en su colación de grados de la EAP y compartió escenario y palabra con el Dr. José Vargas Vidot , orador invitado; anteriormente había ganado la “Beca ARCO” (2011) para ir a la Bienal de Venecia; participó con su libro Velo de esporas en la Primera feria del Libro Independiente y Alternativo en Cinema Paradiso, Santurce (2012), feria organizada por Nicole Delgado, otra de sus amigas; en el Encuentro de Escritores Jóvenes Latinoamericanos y del Caribe en La Habana, Cuba (2014), con su libro Rabo del ojo, entre otras actividades de poetas y escritores en las cuales ha participado. En su primera participación pública como poeta participó del Colectivo Homoerótica y recuerda a dos figuras importantes: Ángel Antonio “figura clave en mi vida” y a Xavier Valcárcel, “aliado poético”.
Su proyecto del momento, -uno de ellos- es la Generación RE, y expresa: “Yo quiero establecer alianzas entre colectivos, una gestoría cultural de base comunitaria en una red. Hay muchos jóvenes en células y esto se puede regenerar, todo se puede regenerar (por eso lo de RE, además de la nota musical); es cuestión de crear una red que permite que más colectivos puedan ayudarse: de Puerto Rico, del Caribe, del Continente.” Y declara con firmeza: “El país está en las comunidades donde es que está el poder, y ¿a quién se lo estamos dando? ¡Qué nos pensemos como Antillas y unifiquemos las luchas!”, finaliza y menciona a Carlo André, como el colíder de este proyecto, también su compañero de vida.
El libro de epígrafe de Bauman se compone de:
“[…] Cuentos extraídos de la vida cotidiana, pero de manera que revelen y expongan lo extraordinario que, de otro modo, pasaría desapercibido. Para que podamos conocerlas de verdad, las cosas aparentemente familiares primero deben volverse extrañas.” (12)
El “cuento” de la vida de Rubén, de algunas instancias de su vida, es, también en palabras de Bauman, un cuento que revela lo extra-ordinario del hacer, pensar y sentir de un joven de 25 años que puede jugar en varios puestos de la cancha y que hala y remolca, con su equipaje de ideario de vida, la meta de “¡Qué nos pensemos como Antillas y qué logremos unificar nuestras luchas!, ideario que a su vez aúna con ser poeta, buzo, dula, líder comunitario, maestro de arte de vida, a sus amigos, y guarda en un alto sitial a las mujeres comenzando por su madre, quien también es su amiga. Su poemario Hembrario (marzo 2015-a la venta por el autor) es un libro de artista que honra al ser, a la vida, y conmina al silencio: “Silencio/ debo adentrarme a la tierra/ para descomponerlo todo/ todo lo que nos hemos creído…”. Hay también que des-aprender, a veces mucho. En el camino de Rubén hubo y hay de esta actividad de silencio y des-aprendizaje y aquilata el sentido de estas palabras de Bauman en “Soledad masificada”:
“[…] Al huir de la soledad, se pierde la oportunidad de disfrutar del aislamiento, ese sublime estado en el que es posible <<evocar pensamientos>>, sopesar, reflexionar, crear, y, en definitiva, atribuir sentido y sustancia a la comunicación. Pero entonces, al no haber paladeado su sabor, uno nunca sabrá lo que se ha perdido, la ocasión que ha dejado pasar” (17)
Rubén Rolando Solla Rosario sí ha paladeado el sabor de ese capullo (cocooon) que es la soledad, adonde entra para luego salir con sus artefactos, ideas, acciones y sentires que benefician a sus comunidad y a él mismo para continuar el paso por la comunidad que quiere contribuir a formar: una comunidad en donde se unifiquen las luchas, y donde nos miremos como Antillas. Y para cerrar con buen broche, valgan recordar sus clases de danza con Petra Bravo y con Karen Langevi y el enunciado de que “La vida pertenece al bailarín”.
Sigue y seguirá adelante en su formación integral, entrando y saliendo de sus soledades, de donde sale fortalecido y con un cargamento que compartir con su comunidad.

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Las comidas profundas: ¿Hacer pleno un vacío?

20 Mar

http://www.80grados.net/las-comidas-profundas-hacer-pleno-un-vacio/

Contemplando un espacio vacío: La “ausencia de una pintura” – Texto/reseña de El robo de la Mona Lisa- Lo que el arte nos impide ver de Darian Leader

12 Mar

Contemplando el vacío- Imagen # 1Contemplando el vacío- imagen #3[…] Las cualidades amenazadoras de los ojos son anteriores quizá a las de la boca devoradora.

El robo de la Mona Lisa – Lo que el arte nos impide ver
-Darian Leader

El 21 de agosto de 1911 la Mona Lisa desapareció del Louvre; la robaron, y no fue hasta veinticuatro horas después que su ausencia se notó. El robo se produjo el lunes 21, el martes el Louvre cierra pues “[…] las obras suelen retirarse a un anexo para tomarle fotografías. (15) Un empleado que notó su ausencia a las siete de la mañana luego de haberla mirado una hora antes, interpretó su ausencia como “un signo de seguridad”. Se expresó así: «Vaya, vaya –le dijo a sus colegas-. Tienen miedo de que alguien la robe. »” (15) La “imagen de la dama secuestrada” (16) se veía por doquier: noticiarios, cajas de bombones, postales y cartelones. La Mona Lisa se había convertido en “celebridad” y, lo más curioso es que “Las multitudes se apiñaban en el Louvre para contemplar el espacio vacío (énfasis nuestro) donde alguna vez estuvo colgada la pintura. Muchos de estos espectadores jamás habían pisado el Louvre, y de hecho nunca habían visto la pintura.” (16).
Y Darian Leader, psicoanalista y Académico en el Centro de Psicoanálisis de la Universidad de Middlesex, parte de este hecho que ocurrió hace 103 años: ir a mirar un espacio vacío, para armar su argumento y compartir su reflexión en lo que constituye su libro El robo de la Mona Lisa – Lo que el arte nos impide ver (Sexto piso, 2014, traducción de Elisa Corona Aguilar). Se formula las preguntas: “Pero, ¿qué podía explicar esta abundancia de imágenes? Y ¿por qué ir a mirar un espacio vacío? ¿Qué era exactamente lo que Kafka y Brod esperaban ver?” (16) pues:
“Franz Kafka y Max Brod llegaron a París tres semanas después del robo, les faltó tiempo para unirse a las colas y ver el espacio vacío. Como anotó Brod en su diario, la imagen de la Mona Lisa estaba en todas partes, y ni siquiera daban tregua las salas de cine, donde se proyectaba una parodia sobre el robo después de una alegre comedia muda. La imagen había logrado saturar la cultura en todas sus formas de comunicación […].” (16)
Y apunta Leader para enseguida despegar con su reflexión: “Tal vez la historia de la desaparición de la Mona Lisa pueda decirnos algo sobre el arte y por qué lo contemplamos […] y luego añade:
“[…] ¿cómo podemos explicar ese otro gran fenómeno de masas del arte del siglo XX: la convergencia de legiones de franceses, hombres, mujeres y niños en el Louvre, no para ver una pintura sino la ausencia de una pintura? Era el espacio vacío dejado por la Mona Lisa desaparecida lo que las multitudes corrieron a ver. Se trataba menos de ir a ver una obra de arte porque estaba allí que, por el contrario, porque no estaba allí. […] ¿Pasaría esto solamente si el objeto robado fuera una obra de arte? Y la obra de arte en cuestión, ¿tendría que haber alcanzado una fama incomparable.” (17)
Y añade:
“Es cierto que la Mona Lisa no es tanto una pintura, como el símbolo mismo del arte de pintar […] Se trata de la obra de arte más reproducida en la historia de la pintura. […] Incluso el hombre que robó la Mona Lisa y la mantuvo secuestrada en su habitación durante dos años se sintió obligado a colocar postales con reproducciones de la obra sobre la repisa de su chimenea.” (18)
Argumenta Leader que:
“El éxito reproductivo de la pintura, le da a su original un estatus peculiar. Como la «cosa de verdad », el referente final de innumerables copias y versiones, éste adquiere el carácter de un objeto mítico perdido. Y sin embargo, antes de su robo, difícilmente era el caso.” […] La Mona Lisa fue apreciada, pero su encumbramiento quedó establecido definitivamente sólo tras su desaparición. Tuvo que desaparecer para convertirse en símbolo.” (18)
La reproducción de la Mona Lisa va desde una industria de subproductos hasta la “apropiación” por artistas como Marcel Duchamp y Andy Warhol, y muchos más. (18)
Y luego de marcar las miles, y en el caso del Metropolitan de Nueva York de más de un millón de visitantes en menos de un mes, Leader plantea lo siguiente: “Tal fenómeno puede incitarnos a ver en la recepción de la Mona Lisa una metáfora del deseo humano: una vasta congregación de gente buscando un pequeño objeto que ofrece una promesa silenciosa y enigmática.” (19)
Y Leader, quien cunde sus textos con preguntas, para dirigir al lector y para establecer un estilo de reflexión, enlaza la idea de que valoramos las cosas que hemos perdido y es entonces cuando “Nos damos cuenta del verdadero valor…” (20). Ejemplo: un pañuelo. “Si es cierto que comenzamos a buscar las cosas una vez que las hemos perdido, ¿podría esto darnos una pista de por qué observamos el arte visual? ¿Buscamos algo que hemos perdido? Y si es así, ¿qué puede ser ese algo? (21), preguntas que han ocasionado la reflexión del psicoanálisis “ampliamente” (21) En uno de sus artículos S. Freud argumenta, en su libro sobre el artista, publicado en 1910 “una fecha sospechosamente próxima a la del robo mismo de la pintura un año después.” (21) y asocia la “famosa sonrisa” de la Mona Lisa, con “el intento de Leonardo de recrear la sonrisa perdida de su amada madre.” (21)
Y un poco como salvaguarda indica a renglón seguido:
“Y sin embargo, aunque Freud tuviera razón, el historiador de arte puede replicar: « ¿Y qué». El psicoanálisis y el arte nunca han sido los mejores compañeros de cama. […] ¿Realmente nos importa, después de todo, si Picasso vivió de niño un terremoto de mediana escala o si el pequeño Frank Lloyd Wright se dedicaba a jugar con sus bloques de construcción de madera?” (21)
E inmediatamente establece otra de sus premisas: “Pero el psicoanálisis y el arte todavía tienen futuro juntos. El psicoanálisis puede ser capaz de decirnos algo sobre por qué miramos. Y el arte puede incitar a los loqueros (sic) a representar sus ideas y dogmas”, y añade:
“Resulta significativo que Freud acuda a las obras de arte justo en los momentos en que se siente estancado con un problema clínico. Su pequeño libro sobre Leonardo contiene las primeras formulaciones de varios conceptos psicoanalíticos claves, como si hubiera necesitado el encuentro con el artista para poner las cosas en movimiento.” (21)
Y Leader, miembro fundador del Centre for Freudian Analysis and Research en Londres, y Académico en el Centro de Psicoanálisis de la Universidad de Middlesex, agrega con firmeza lo siguiente:
“Aunque Freud ha sido muy calumniado por sus esfuerzos en esta dirección, veremos cómo su trabajo todavía tiene mucho que ofrecer. Lo mismo ocurre con el de Lacan sobre el arte y la visión, aunque ahora parezca que está pasado de moda en las áreas de teoría del arte que alguna vez lo acogieron.” (21)
Lacan, nos recuerda el psicoanalista/escritor, “fue el terapeuta de Picasso” y “uno de los primeros colaboradores de la revista surrealista Minotaure”, y Lacan “disfrutó de un extenso intercambio teórico con Salvador Dalí”, del que “fue amigo toda la vida.” (22). El trabajo de Freud, consigna Leader, “regresa constantemente a los problemas de estética y de la teoría del arte” (22), pero, añade: “A pesar de esto, la alianza del psicoanálisis y el arte no está exenta de riesgos. (22) Y hace “una última advertencia: “[…] me parece una regla de oro muy eficaz cuando se lee sobre arte el hacerse a uno mismo la pregunta: ¿de qué tipo de arte está realmente hablando el autor?” (22), pues, añade: “[…] todos tenemos un catálogo de imágenes latentes, en el mismo sentido que el autor y, al hacer un comentario acerca de «la pintura», puede que estemos pensando sólo en obras de Cézanne” (23) y luego advierte: “Cuando leemos sobre «el arte», esto nunca puede significar «todo el arte», debido precisamente a la existencia de tal almacenamiento de imágenes latentes. Y ésta es una de las razones por las cuales las teorías sobre el arte nunca funcionan.” (23)
“[…] el mundo de la visión nos atrapa gracias a lo que no vemos”, apunta Leader, quien califica este enunciado como “la primera versión del argumento de Freud”, y agrega: “El elemento excluido no tiene que ser la realidad de los órganos sexuales: tal vez haya algo más que elude la visualización. ¿Qué más puede haber que no veamos o incluso que no podamos ver?, para a renglón seguido añadir: “Un ejemplo muy discutido es el mismo caso de ver. O, de hecho, la forma en que somos vistos por los otros. Al igual que no podemos enfocarnos en ambos ojos cuando nos miramos en un espejo, sólo podemos imaginarnos la forma en que alguien más nos observa” (26)
A lo largo de la escritura, Leader incorpora una serie de preguntas, entre ellas algunas que no solamente tienen vigencia sino que a la misma vez siguen siendo acertadas en nuestras reflexiones en torno a mirar y la dinámica de mirar y ser mirados que postula Lacan: “[…} en vez de postular dos términos (el observador y el objeto), tenemos al menos tres. El observador, el objeto y el tercer participante que observa al observador.” (27) Aquí algunas de las preguntas: “[…] ¿cómo podremos saber jamás con certeza lo que el otro ve?”, y responde a renglón seguido: “Esta pregunta ciertamente persigue a la historia del arte.” (28); “[…] ¿cómo podríamos mirar una pintura sin considerar la mirada de aquellos que la han visto antes?” (28) Y más adelante responde: “Lo que uno ve con sus propios ojos está mezclado con la cuestión de lo que alguien ve.” (28) y apunta el siguiente hecho: “[…]pero por el momento podemos simplemente señalar el hecho de que la gente que deambula por las galerías de arte a menudo se pregunta cómo vería alguien más la obra que ellos están observando; en general, alguien a quien aman,” (28) Otra de las preguntas es la siguiente: “Y sin embargo, ¿podremos saber alguna vez, más allá de las suposiciones, cómo nos ve el otro? Todo lo que podemos saber con certeza es que se nos mira.” (29) Recuerda lo siguiente: “Los retratos, por supuesto, no pueden vernos. Pero incluso así, a veces no podemos evitar del todo la sensación que nos observan. […] El hecho de que un retrato pueda aún infundir este tipo de inquietud es otro ejemplo de cómo a veces nos sentimos observados por algo que no nos puede ver.” (30) Otra pregunta signada es: “[…] ¿por qué esta separación entre ver y mirar? ¿Por qué un ojo que no ve puede a veces adoptar una cualidad más amenazadora que uno que sí lo hace? (31) Y más adelante en el texto, se pregunta: “Pero, ¿qué ocurre en relación entre la imagen cautivadora y el arte? “, para responder: “Curiosamente, es la fascinación con la imagen del espejo lo que llevó al descubrimiento de que la obra de arte más famosa del mundo no estaba en su sitio, Cuando el Louvre puso la Mona Lisa y otras obras bajo un vidrio por primera vez, hubo muchas protestas e indignación. ¿Cómo podía atreverse el museo a empañar nuestra apreciación de una obra maestra con el espectro de nuestro propio reflejo en el vidrio” (40) a lo cual responde:
“Como si de un capítulo en la historia de poner las obras bajo un vidrio se tratara, el robo de la pintura de Leonardo envió así un mensaje muy sencillo. Si nuestro acceso al mundo del arte va a estar contaminado por la imposición de la imagen corporal reflejada, mejor será que nos guardemos nuestra vanidad y prescindamos de la obra de arte. En este sentido la ausencia de la Mona Lisa era lógica. Y mostraba la división, más que la superposición, del propio reflejo y la obra de arte.” (41)
Y añade luego: “ Resulta irónico que el énfasis en el reflejo en el espejo que indirectamente llevó al descubrimiento de la ausencia de la Mona Lisa y que para algunos revelaba la verdad sobre el retrato, se afianzara todavía más después que el robo se volviera oficial.” (42)
Vincenzo Peruggia, que nunca presumió de la posesión de la Mona Lisa – su robo- y quien cuando socializaba tocaba su mandolina, fue un “[…] pintor de brocha gorda, callado y discreto” y llegó a su trabajo “dos horas tarde” luego de robar “[…] una de las obras de arte más famosas del mundo” que “deslizó con cuidado en un hueco oculto a la vista por montones de leña.” (15). Al hacer un recuento de su robo afirmó “[…] que al principio había puesto su atención en otra pintura, pero al pasar cerca de la Mona Lisa tuvo la extraña sensación de que ella le estaba sonriendo.” (30)
Y así fue que Peruggia robó y secuestró a la Mona Lisa:
“Vincenzo Peruggia entró caminando tranquilamente al Louvre, descolgó con destreza la Mona Lisa de las cuatro clavijas de hierro que la sostenían al muro, tiró el pesado marco en el hueco de una escalera y, con el lienzo escondido debajo de su bata, salió del museo y tomó el autobús hasta su casa. La pintura tenía una nueva dirección, y allí permanecería los dos años y medio siguientes, aunque posiblemente disfrutara de una breve estancia secreta con unos vecinos. Fueran cuales fueran los hechos de su ubicación, parecía seguro que no había espías. Peruggia insistía en que había guardado a la Mona Lisa lejos de los ojos humanos, y ni siquiera él mismo se atrevía a mirar su asombroso rostro, y por el contrario, la guardaba como «une chose sacrée».” (57)
A pesar de no ser mirada y de no estar expuesta a la mirada, Leader pregunta: “Si estaba tan oculta de las miradas y tan solitaria, ¿seguía siendo una pintura? Si respondemos con un sí inmediato, nuestra afirmación instintiva sugiere algo muy lejos de lo obvio: que una obra de arte visual no tiene por qué ser visible.” (57)
“¿Podrán estos pensamientos sobre el vacío ayudarnos a entender por qué todos fueron a ver a la Mona Lisa ausente? Como atestiguó un periódico francés, cuando el Louvre reabrió: «Las multitudes no miraban las otras pinturas. Contemplaban en toda su extensión el espacio polvoriento donde la divina Mona Lisa había sonreído tan sólo una semana antes. Y tomaban notas fervientemente. Era aún más interesante para ellos que si la Gioconda hubiera estado en su lugar». Si seguimos el argumento lacaniano, las multitudes que acudieron al Louvre después del robo de la Mona Lisa demostraban la función verdadera de la obra de arte: evocar el espacio vacío de la Cosa, la brecha entre la obra de arte y el lugar que ocupa. Como lo expresaba un texto que especulaba sobre las multitudes que convergieron en el espacio vacío: «A Algunas personas les gustan las obras de arte por sí mismas, a otras por el lugar que ocupan…». Y este lugar, para Le Figaro, al menos, era: «Un hueco enorme, horroroso, inmenso». (76-77)
Se pregunta y nos pregunta Leader: “¿Fue entonces el robo de la Mona Lisa el crimen perfecto de la era moderna? Una pintura es robada y miles de personas se reúnen en un museo para ver un espacio vacío (énfasis nuestro). El crimen parece anunciar muchas de las preocupaciones de los artistas visuales y de los escritores de vanguardias: los poderes de la ausencia, el hueco detrás de la imagen, el vacío en el corazón de la civilización.” (78)
Y el autor signa este enunciado: “La tensión entre una imagen pintada y el lugar en que esta imagen está albergada se vuelve así el sujeto mismo de la obra de arte. (79) y, dejémoslo aquí pero mucho falta por incorporar de la voz de Leader en El robo de la Mona Lisa – Lo que el arte nos impide ver: “[…] La reapropiación de las imágenes clásicas que es un rasgo tan importante del arte moderno, tiene así una deuda especial con Peruggia y con el espacio vacío que creó en aquella calurosa mañana de agosto de 1911.” (80)
Finaliza su reflexión, el psicoanalista/escritor de la siguiente manera:
“[…] Y por lo tanto lo interesante puede no ser el museo vacío, sino el museo en el que falta una cosa, un lugar vacío, creado en su densa red de artefactos. La historia de la Mona Lisa desaparecida nos ha mostrado lo que pasa cuando la división entre la obra de arte y el espacio vacío que ocupa se vuelve manifiesta. Pero aún queda suficiente de este espacio vacío aun cuando el arte no logra desaparecer: es el espacio especial, sagrado, que la obra de arte habita, el espacio que nos hace preguntar: «¿Esto es arte?». El problema y también el poder de este espacio es que no podemos verlo. El arte puede evocarlo para nosotros, pero permanece invisible: es a la vez lo que el arte nos invita a ver y lo que el arte impide que veamos.” (178)
Y todo ocurrió en “La mañana del 21 de agosto de 1911…”

‘”Los libros de Julieta Muñoz: rompiendo el silencio, restaurando la memoria”- Por Carmen Centeno Añeses

12 Mar

http://www.elpostantillano.org/pagina-0/316-resena/13343-carmen-centeno-aneses.html#sthash.GkkSNM0E.taUurHGN

A quienes siguieron, cuando activo, el blog barandilla y banderilla

12 Mar

Han pasado muchos meses sin que publique nada en el blog barandilla y banderilla, pero ya (hoy mismo al renovar mi contraseña) decidí retornar a publicar aquí, algunos artículos aparecidos en las revistas digitales CRUCE y 80 grados, (lo cual hice hoy), así como publicar textos escritos solamente para barandilla y banderilla. Y pronto saldrán aquí.

A los que todavía están pendientes, vaya un caluroso ¡gracias! y abrazo, y a los que acceden por primera vez los invito a continuar pendientes.

Julieta Victoria

Un “cazador de colas” se recrea en las filas

12 Mar

http://revistacruce.com/letras/un-cazador-de-colas-se-recrea-en-las-filas.htm

…de páginas, foto/postal y un libro

12 Mar

http://www.80grados.net/de-paginas-fotopostal-y-un-libro/